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LLÁMAME BRUJA

16/06/2007 GMT 1

EL ORIGEN DEL MUNDO (L´ORIGINE DU MONDE)

lunaoscura @ 05:19

El 26 de junio de 1995 se exponía por primera vez, en el Musée d'Orsay de París, L'origine du monde (El origen del mundo), una tela de Gustave Courbet pintada entre 1865 y 1866 y que llevaba 130 años oculta, sólo accesible a la mirada de sus sucesivos compradores.

origine_du_monde.jpg

Courbet recibió el encargo de pintar este cuadro de Halil Serif Pascha, un diplomático turco recientemente llegado a París y a quien los parisinos llamaron Khalil Bey. Había sido previamente embajador del Imperio otomano en Atenas y en San Petersburgo, pero durante este periodo no desempeñaba cargo alguno. Quienes le frecuentaron en París le consideraron persona inteligente y amante de las artes. Era de mentalidad progresista y se ocupaba de la política internacional. Trabajó por la modernización de su país, del que llegó a ser embajador en Viena y ministro de Asuntos Exteriores, primero, y de Justicia, después, regresando por último a París como embajador, donde falleció en 1879.

Durante su primera estancia en París Halil Serif llevó una vida fastuosa; puede decirse que vivió como un verdadero pachá. Adquirió una importante colección de cuadros, antiguos y modernos, que, gracias a la generosidad en los precios que pagaba, pronto totalizaron más de cien y entre los que se encontraban El baño turco de Ingres; El sueño (Le Sommeil) y otros cuadros eróticos de Courbet y distintas obras de Watteau, Delacroix, Corot, etc. En esta casa-museo celebraba fastuosas recepciones, a las que asistían pensadores liberales, escritores de moda y personalidades extranjeras de visita en París. Este tren de vida, unido a su pasión por las mujeres y, sobre todo, por el juego, terminaron por hacer mella en sus finanzas, viéndose obligado a vender su colección de cuadros.

L'origin du monde (nombre que no se le atribuyó hasta comienzos del siglo XX) fue adquirido por el anticuario Antoine de la Narde en la subasta que se realizó en 1868. Sus andanzas posteriores son en cambio poco claras. Edmond de Goncourt lo vio por primera vez en 1889 en la tienda de un anticuario, oculto tras un panel en el que estaba pintado un castillo en medio de un paisaje nevado. Se trata de otro cuadro de Courbet, Le château de Blonay, pintado en 1874-77, de 50 cm por 60 cm. El conjunto reapareció en 1913 en la Galería Bernheim-Jeune de París, sin que se sepa cómo llegó allí. También exponía allí cuadros propios el barón húngaro Ferencz Hatvany, quien compró los de Courbet. Hatvany los llevó a Budapest, donde permanecieron hasta la segunda guerra mundial, cuando la Wehrmacht se apoderó de ellos. Terminaron sin embargo en manos del Ejército rojo, quien se los devolvió a su legítimo dueño. Hatvany trasladó su residencia a París en 1947 y en 1955 Jacques Lacan adquirió de él L'origin du monde.

Lacan llevó el cuadro a su casa campestre La Prevoté en Guitrancourt, pero lo ocultó también, esta vez bajo una composición realizada exprofeso por André Masson, cuñado de la que sería su mujer, Silvia. También mantuvo oculta su condición de propietario del cuadro. Por último, tras la muerte de Lacan en 1981, L'origin du monde pasó a ser propiedad del Estado francés en pago de los impuestos sucesorios. Desde 1995 se expone en el Musée d'Orsay de París junto con otras obras de Courbet.

Los comisarios de una gran exposición retrospectiva de Courbet realizada en París en 1977 no se atrevieron a exponerlo, a pesar de estar disponible. Sí se incluyó, en cambio, en otra similar celebrada en Nueva York en 1988. Y cuando empezó a mostrarse en el Museo de Orsay se colocó inicialmente una vigilancia especial en la sala, por temor a las reacciones del público.

24/05/2007 GMT 1

LA PÍLDORA "CONTRA" LA REGLA

lunaoscura @ 23:34

Han aprobado en EEUU la píldora Lybrel, la cual "permite" a las mujeres no tener más la regla (tomándola todos los días).

Personalmente, como feminista, pero también como ecologista, considero que es antinatural la eliminación del ciclo menstrual femenino.

Es cierto que tiene sus incomodidades, pero dejando de lado las molestias físicas, la mayoría de ellas están causadas por los propios tabúes y prejuicios.

No creo que sea sano no tener la regla.
Una de las razones por las que las mujeres tenemos menos riesgos de sufrir un ataque al corazón es por el hecho de que tenemos la regla. De hecho, al llegar a la menopausia, nuestro riesgo de parada cardiaca se equipara al masculino.
Por otro lado, la regla es algo natural, femenino, como mujer que ha vivido desde los 14 años hasta los 20 sin la regla (debido a la anorexia) puedo asegurar que no es ninguna bendición estar sin ella.
Me hace gracia que en un artículo que he leído dicen textualmente:
"La empresa fabricante de la píldora y la agencia gubernamental aseguran sin embargo que no hay pruebas de que la ingesta del medicamento pueda suponer riesgos para las mujeres, y argumentan que muchas de ellas tienen ahora motivos para la alegría, ya que podrán olvidarse de los ‘efectos secundarios' de la menstruación, como calambres, dolores, mareos o cambios de humor".
Personalmente, los cambios de humor que sufrí con la péridda de la regla, aún después de superar el bajo peso (pues aun tardó un tiempo en venirme)me parecen mucho más fuertes que los que puede acarrear el síndrome premenstrual.
Y no hace falta ni siquiera poner como ejemplo a una enferma, ¿que hay de todos los problemas que aparecen derivados de la menopausia?

La regla es algo maldito, no por sí mismo, sino porque lo hemos considerado así desde siempre.
A las mujeres, tradicionalmente, nos han enseñado a avergonzarnos de ella, a considerarla algo sucio y molesto, de lo que no debemos hablar.
La sangre menstrual, en muchas culturas y tradiciones se ha considerado impura, sucia, pecaminosa.
¿Porqué?
Personalmente creo que es simplemente otro de los "efectos" del patriarcado.
Para mí la regla, con sus cosas buenas y malas, es un símbolo del poder reproductor, de la capacidad de dar vida, de la fuerza creadora que habita en nuestro interior.
Para mi esa sangre es casi un símbolo sagrado, el símbolo de que soy una mujer. ¿Porqué eliminarlo?
¿Porqué adaptar mi cuerpo a las exigencias de un mundo de hombres, a los conceptos culturales históricos que denigran y desprecian a la mujer?
Lo que hay que hacer desaparece no es la regla, sino la "maldición" que pesa sobre ella, es decir, nuestra consideración acerca de la menstruación, ya no solo por parte de los hombres, sino especialmente por parte de las mujeres.

17/05/2007 GMT 1

MUJERES AFGANAS, MUJERES FANTASMA

lunaoscura @ 05:22

El régimen talibán, derrocado hace relativamente poco por la coalición liderada por los EEUU, fue calificado por la ONU como el más misógino del mundo.
Dentro de este régimen, que estuvo vigente más de seis años, las mujeres afganas carecían totalmente de identidad.
Mujeres fantasmas; si ya de por sí la situación de la mujer en los países islámicos es totalmente sometida, reprimida y marginal, convirtiándose estas mujeres en poco más que un mueble o un animal pertenecientes a un hombre (primero su padre y después su marido), las atrocidades cometidas por los talibanes llegaron a escandalizar a los propios países islámicos.
Dentro del régimen talibán las mujeres estaban obligadas a llevar el famoso "burka", una especie de sudario en vida, pudiendo ser golpeadas y/o maltratadas si los agujeros que cubren los ojos en el susodicho burka eran demasiado grandes.
También podían amputarles los dedos si descubrían que llevaban las uñas pintadas, o castigarlas si pisaban demasiado fuerte al caminar o se consideraba que caminaban sin "humildad" (aunque más correcto sería decir sin "humillación").
Tenían prohibido salir de sus casas si no era acompañadas por un hombre, y también les era negada la asistencia médica, pues no podían ser atendidas por médicos varones, pero tampoco a ellas les permitían ser doctoras.
Finalizada la guerra entre Afganistán y EEUU, los medios de comunicación han perdido casi totalmente el interés por las mujeres afganas, pero quien suponga que su situación ha mejorado se equivoca.
Las mujeres afganas siguen viviendo en una situación de represión, además de hambre, falta de educación y sanidad e incluso de agua. El suyo es un país castigado por la guerra y no es el burka, el cual la mayoría de ellas no han abandonado, el mayor de sus problemas.
Los talibanes han sido derrocados, pero la represión sigue en pie. No solo los hombres se resisten al cambio, sino que muchas mujeres, por miedo o desconocimiento, especialmente en el medio rural, temerosas de la liberación y de esos soldados extranjeros que también las oprimen.
De hecho, con el gobierno de la Alianza del Norte, pocas cosas han cambiado. Tras la derrota del régimen talibán algunas mujeres se atrevieron a descubrir su rostro, y estas imágenes dieron la vuelta al mundo, como si el problema se hubiese solucionado, pero no es así.
Cierto que el país recibió con alegría y esperanza el fin del régimen talibán, como hubieran recibido cualquier otro pequeño atisbo de esperanza, por pequeño que fuese,de que las cosas cambien, como recibieron al propio régimen talibán en 1996, cuando se instauró, pensando que les traería la libertad.
Afganistán es un país que lleva veinticinco años en guerra.
Primero fue la invasión soviética, luego los integristas y luego los talibanes. Se equivocan quienes piensan que son luchas tribales, o de grupos étnicos. Son producto del ansia de poder sufragada con dinero de Occidente. Tras la guerra de Estados Unidos contra el régimen talibán (la cual, seamos sinceros, simplemente ha sido producto de la venganza y de la codicia estadounidense por el petróleo afgano) se abrió un rayo de esperanza en Afganistán, sin embargo, nada ha cambiado.
Las ayudas de EEUU para la reconstrucción del país han llegado apenas al tercio de lo inicialmente prometido, y ni siquiera de estas ayudas se han beneficiado realmente los afganos, debido al robo de los caudillos o malversación de las ONG´s.
Los intereses económicos y el artaque a su país en el trágico atentado del 11 de septiembre fueron lo único que movió a EEUU a enfrentarse a los talibanes
En 1985, el Presidente Ronald Reagan recibió a un grupo de barbudos aturbantados: los líderes mujahedines, de los que posteriormente dijo: "ellos son el equivalente moral de los fundadores de la nación estadounidense".
Fue el gobierno estadounidense quien apoyó a Paquistán en la creación de miles de escuelas religiosas de las cuales surgió el germen Talibán y financió a grupos jehadis fundamentalistas con miles de millones de dólares contra la Unión Soviética.
A pesar del derrocamiento de los talibanes, el terrorismo fundamentalista sigue en pie.
Esta situación hace que muchas mujeres afganas, especialmente viudas, contemplen el suicidio como única salida.
El país sigue viviendo una gran inseguridad, y una guerra que no acaba.
Muchas mujeres afganas luchan por la reconstrucción de su país, y de sus derechos, pero en la mayoría de los casos su labor está limitada por la falta de recursos y por la represión de la mujer, aún vigente.

Y sin embargo,después de leer extensamente sobre el tema, uno se da cuenta de que el futuro de Afganistan, el verdadero FUTURO, está en manos de las mujeres.
En este sentido, cabe destacar la labor de la asociación RAWA (http://www.rawa.org) La Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán, fundada en Kabul en 1977, así como la de muchas mujeres que son las que lideran los pocos colegios y hospitales y han creado diversas asociaciones clandestinas que desean mostrar la situación real de Afganistán.

13/05/2007 GMT 1

LAS MUJERES INVENTAMOS EL MACHISMO??

lunaoscura @ 01:13

Una conversación que tuve hoy me ha hecho escribir este post...

No hay peor machista que una mujer...¿es eso cierto?
A ver, por un lado es cierto que una mujer machista no hace otra cosa que "tirar piedras contra su propia casa", pero también es cierto que si hombres y mujeres hemos recibido la misma educación machista ¿ambos seamos machistyas por igual?
No estoy defendiendo el machismo femenino en ningún momento, de hecho es algo que me fastidia en gran medida. Creo firmemente que las mujeres somos las primeras que tenemos que luchar por la igualdad y nuestros derechos, si no lo hacemos nosotras, no lo hará nadie, sin embargo, el tipo de machismo que ostentan la mayoría de mujeres es inconsciente, y fruto de una educación y una sociedad profundamente patriarcal...
¿Merecen ser culpadaas estas mujeres? Por una parte si, especialmente si son consientes hasta cierto punto, o cuando se degradan a ellas mismas y a sus semejantes en favor del machito de turno, sin embargo, la solución, o mejor dicho, el problema, no está en estas mujeres...pongamos, por ejemplo, a las mujeres árabes, para ellas es algo normal, intrínseco a su cultura, el que el papel de la mujer sea secundario y totalmente supeditado al del hombre. Eso no quiere decir que no existan dentro de la propia sociedad mujeres que se rebelen contra esto...pero no son la mayoría...
Por supuesto que en los países más "civilizados" o "liberales", me da igual como prefiramos llamarlos o clasificarlos, no existen unas medidas legales que deprotejan a la mujer de la misma manera que en estos países con una tradicional cultura machista que aun pervive (aunque tampoco podemos hablar de demasiadas leyes, al menos que se lleven a la práctica, que la protejan, pero ese es otro tema). Pero existen costumbres, ideas y creencias profundamente arraigadas que son totalmente independientes de las leyes y la política, y por otra parte están los medios de comunicación, los cuales crean su "propio mundo", en el que las mujeres somos meros objetos sexuales...siendo esto así ¿cómo no van a existir mujeres machistas?
Lo peor es que muchas de ellas no se percatan, o incluso algunas de ellas te hablan de feminismo (son las que yo llamo "feministas del cosmopólitan".
Por supuesto que la igualdad depende en gran medida de las mujeres, pero no se trata de cambiar solo nuestra mentalidad, sino la de la sociedad en general y su reflejo en las leyes, los medios y la cultura.

08/05/2007 GMT 1

EL SACRIFICIO DE LAS MUJERES

lunaoscura @ 15:06

anorexica1.jpg

30/04/2007 GMT 1

LAS MUJERES ESPARTANAS

lunaoscura @ 23:26

LAS MUJERES ESPARTANAS

Como tenía por la mayor y más preciosa función del legislador el cuidado de la educación[...] atendía como uno de los primeros objetos al matrimonio y a la procreación de los hijos [...]Ejercitó los cuerpos de las doncellas en correr, luchar, arrojar el disco y tirar con elarco, para que el arraigo de los hijos, tomando principio en unos cuerpos robustos, brotase con más fuerza; y llevando ellas los partos con vigor, estuviesen dispuestas para aguantar alegre y fácilmente los dolores. Eliminando, por otra parte, el regalo, el estarse a la sombra y toda delicadeza femenil, acostumbró a las doncellas a presentarse desnudas igualmente que los mancebos en sus reuniones, y a bailar así y cantar en ciertos sacrificios en presencia y a la vista de éstos. En ocasiones, usando ellas también de chanzas, los reprendían útilmente si en algo habían errado; y a las veces también, dirigiendo con cantares al efecto dispuestos alabanzas a los que las merecían, engendraban en los jóvenes una ambición y emulación laudables: porque el que había sido celebrado de valiente, viéndose señalado entre las doncellas, se engreía con los elogios; y las reprensiones, envueltas en el juego y la chanza, no eran de menos fuerza que los más estudiados documentos, mayormente porque a estos actos concurrían con los demás padres de familia los reyes y los ancianos. Y en esta desnudez de las doncellas nada había de deshonesto, porque la acompañaba el pudor y estaba lejos toda lascivia, y lo que producía era una costumbre sin inconveniente, y el deseo de tener buen cuerpo; tomando con lo femenil cierto gusto de un orgullo ingenuo, viendo que se las admitía a la parte en la virtud y en el deseo de gloria: así, a ellas era a quienes estaba bien el hablar y pensar como de Gorgo, mujer de Leónidas, se refiere, porque diciéndole, a lo que parece, una forastera: “¿Cómo vosotras solas las Espartanas domináis a los hombres?” “También nosotras solas- le respondió- parimos hombres”.Plutarco, Vida de Licurgo, 14.14

Es legendaria la dureza de la educación espartana, tanto para los hombres como para las mujeres, Aprovechando que en otro de mis blogs he escrito un artículo en el que he recopilado información acerca de la ciudad y la sociedad de Esparta, me parece necesario plasmar aquí lo concerniente a las mujeres espartanas, que pese a no poseer una igualdad total, diferían en gran medida de la situación del resto de mujeres griegas. Eran, dejando de lado el si la educación y las leyes espartanas nos parecen más o menos éticas, un gran ejemplo de mujeres fuertes, tanto física como anímicamente.

De hecho, los propios espartanos tenían a sus mujeres en muy alta estima. Las niñas espartanas, al igual que los varones, recibían una dura educación gestionada por el Estado, basada en la lucha, la gimnasia y el atletismo.
La finalidad principal de esta educación era criar mujeres resistentes, fuertes y que pudieran traer al mundo hijos sanos.
Las mujeres espartanas solían llevar el peplo arcaico (sin coser por el costado), razón por la cual los atenienses las llamaban "fainomérides" ("las que enseñan los muslos").
Aun así, eran consideradas las mujeres más bellas de toda Grecia.
De hecho, en muchos rituales y festividades y en las competiciones de atletismo y lucha iban completamente desnudas, como sus compatriotas masculinos.
Las mujeres espartanas eran tan guerreras como sus hombres, si bien eran los hombres quienes iban al frente primero.

Como contrapartida a su dura educación, las mujeres espartanas gozaron de una notable libertad de movimientos, a diferencia de las demás mujeres griegas, recluidas casi de por vida en el gineceo. Podían también heredar de sus padres, lo que les proporcionaba gran independencia de los hombres y solían ser ellas las que administraban la economía familiar.

Por otro lado, la vida familiar apenas existía en Esparta, ya que los hombres pasaban la mayor parte del tiempo guerreando, y los hijos eran arrancados de los brazos maternos a los siete años; así que las espartanas dedicaban gran parte de su tiempo a la administración, el cuidado de sus cuerpos y las competiciones atléticas.
También hay que decir que, aunque no poseían los mismos derechos que los hombres (teniendo en cuenta la época) tampoco seguían una vida tan reglamentada como estos.

28/04/2007 GMT 1

BRUJERÍA

lunaoscura @ 16:32

¿Quienes fueron las primeras "brujas"? Y digo "brujas" (entre comillas) porque en un principio la palabra no poseía las connotaciones negativas que le otorgó el cristianismo y la cultura patriarcal.
¿Quienes forjaron los primeros eslabones de esta gran cadena que se ha mantenido viva pasando de mades a hijas, de maestras a alumnas?
Es difícil reconstruir la historia de la brujería (sin tergiversaciones cristianas). Por un lado, a brujería existe desde la prehistoria, época de la que solo poseemos algunos vagos testimonios arqueológicos....por otra parte, del período histórico existe bastante información, pero la mayoría de ella manipulada por la religión cristiana y por los hombres.
Para la sociedad patriarcal, las brujas, propiamente dichas, aquellas mujeres sabias que tenían conocimientos curativos, astrológicos y naturales, pasaron a ser "enemigas" del saber masculino.
La ignorancia siemppre ha sido una de las mejores bazas para manejar a las personas.
Por supuesto que también han existido, a lo largo de la historia "brujos" varones, pero hay que reconocer que el término es esencialmente femenino, y que por supuesto, aplicado a un hombre no posee las mismas connotaciones.
La brujería antiguamente era un símbolo de sabiduría, de estatus social, de hecho la religión como tal no deja de ser una variante de la brujería, o si lo preferimos podemos decir que la brujería no seja de ser una religión en sí misma.
Todo sistema religioso cuenta con su mitología, sus ritos y creencias. Las creencias de la brujería fueron degradadas (y aún hoy en día lo están) a meras supersticiones.
Si uno afirma que cree en que el hijo del dios cristiano bajó a la tierra, fue crucificado, muriendo por amor a los hombres, y resucitó al tercer día, eso se considera ser religioso. Mientras que si uno dice que la Luna en el signo de Cáncer potencia nuestro lado emocional y sentimental, eso se considerará superstición y casi ignorancia.
Es irónico, pues, para saber de lo que típicamente se conoce como "brujería" hace falta mucha práctica y estudio, es un camino de sabiduría y espiritualidad que nunca termina.
Por supuesto el hecho de que la brujería haya sido degradada a superstición o engaño ha hecho que surjan muchas personas que autodenominándose "bruj@s" no dejan de ser simples estafadores y realmente no poseen ningún conocimiento.
La mayoría de sistemas religiosos, especialmente los monoteístas, otorgan un papel secundario (si no casi inexistente) a la mujer. El cristianismo es una religión puramente patriarcal, mientras que en la brujería las mujeres tenían un papel principal y relevante.
El cristianismo fue, es y nació como religión de hombres.
Respecto a esto hay que decir que muchas veces se culpa únicamente al cristianismo de la persecución y la mala fama de las brujas, y hay que buscar el origen de esta persecución
más profundamente.
En el S.V a.c , el código jurídico romano ("Las Doce Tablas") castigaba todas las prácticas asociadas a la magia (hay que tener en cuenta que su concepto de maga no era el mismo que el actual, pues la astrología se consideraba un arte noble, y también se aceptaban los sistemas adivinatorios que interpretanban el vuelo de las aves o las entrañas de los animales muertos...).
de hecho, en la mitología grecorromana ya encontramos figuras como la hechicera Circe, que presentan a las brujas como seres malvados. A pesar de ello, por supuesto, noo poseían las mismas connotaciones negativas que pasaron a tener en el cristianismo, y eran consideradas seres poderosos.
Respecto a esto es curioso comprobar como, empezando desde las diosas madre de las culturas matriarcales y las mitologías de primera generación, en las cuales el papel divino femenino era sumamente importante, pasamos a las mitologías clásicas en las que el papel femenino empieza a perder importancia, para finalmente llegar a las religiones monoteístas, donde el papel de la mujer, incluyendo a la divinidad femenina, pasa a ser simplemente el de madre o esposa.
En este sentido, para mi, hay una clara relación entre explotación de los recursos de la tierra, "civilización" y patriarcado versus armonización con la naturaleza, sociedad primitiva, matriarcado (básicamente esta es una de las teorías del ecofeminismo).

Volviendo a las brujas, en la antiguedad, magia y religión iban unidas.
Fue a partir de los decretos de Constantino (emperador romano que hizo al cristianismo religión oficial del imperio), entre finales del S.III y principios del IV, cuando la prohibición y penalización de la magia se extendieron hacia unos límites insospechados hasta entonces.
Es tras el Edicto de Milán (313 d.C, firmado por Constantino), que permite a los cristianos practicar libremente su culto, y tras el gobierno del emperador Teodosio (391 d.C) que la brujería empieza a ser terriblemente penada y perseguida.

"No dejarás con vida a la hechicera" (Éxodo 22, 18)

26/04/2007 GMT 1

ZORRAS, PUTAS, PENDONES VERBENEROS, LIGERAS DE CASCOS...

lunaoscura @ 06:18

Es alucinante ver como, aún hoy en día, la liberta sexual de las mujeres se ve limitada y está socialmente mal considerada, incluso por parte de las propias mujeres...
¿Quien no ha escuchado alguna vez algún comentario sobre una amiga, compañera, conocida...a la que se le aplica alguno delos adjetivos que forman el título de este post?
Seamos sinceros..a pesar de que la mujer posee más libertad sexual, sigue siendo criticada por ejercerla, y mientras que para un hombre el sexo por el sexo es algo váolido, en una mujer se ve como un signo de perversión.

Es triste, además, que no solo escuchemos este tipo de afirmaciones "fulanita es una (zorra, puta, etc...) porque se acuesta con este o con el de más allá" no solo en boca de personas más bien mayores, las cuales pertenecen a una genereación en la cual los educaron con más prejuicios.
Podemos oir frases de este tipo a la puerta de cualquier instituto...
¿Realmente hemos avanzado?

No estoy haciendo, tampoco, alegoría de la promiscuidad, y tampoco me agradan quienes piensan que la liberación femenina se trata acostarse con todo bicho viviente...

Pero si nos fijamos todos los adjetivos del tipo "puta" o "zorra" son totalmente femeninos, no existen apenas adjetivos para denominar esa "conducta" en el hombre, como mucho, si un tío se acuesta con muchas gente ( a parte de que en cierta manera lo animamos a sentirse orgulloso de ello) lo llamaremo0s como muchyo "salido" o en el caso de que engañe será un "cabrón", pero está claro que ninguna de las dos palabras posee las mismas connotaciones negativas que su versión femenina...

Me da igual si las mujeres necesitamos amor o no...si necesitamos el sexo menos, tanto o mas que los hombres...(personalmente pienso que la necesidad de sexo real es igual para ambos, aunque la cultura y la sociedad han potenciado la necesidad sexual como algo únicamente masculino)...el derecho de libertad sexual es para todos, si lo pensamos bien, nadie tiene derecho a inmiscuirse ni opinar sobre nuestra vida sexual, y sin embargo, es algo muy común.

A las mujeres se nos prohibe solapadamente disfrutar del sexo, sentirnos libres de acostarnos con quien queramos cuando queramos...

Quizá lo que más rabia me da, y a la vez más irónico me parece es ver a algunas mujeres "compitiendo" para ver cual de ellas es más casta y pura, criticando a aquellas compañeras o amigas que han abandonado el rol de mujer amante y monógama, dependiente de un solo hombre...como siempre digo: Mientras no dejemos de tirar piedras contra nuestra propia casa...no hay nada que hacer.

22/04/2007 GMT 1

ECOFEMINISMO

lunaoscura @ 05:38

Las primeras conexiones entre el feminismo y la ecología que dieron origen al ecofeminismo se encuentran en las utopias literarias de las feministas de los años setenta. En ellas se define una sociedad en la que las mujeres viven sin opresión, lo que implica la construcción de una sociedad ecológica, descentralizada, no jerárquica y no militarizada, con democracia interna y en la que prevalece el uso de tecnologías más respetuosas con el medio ambiente, etc... Françoise d'Eaubonne, en 1974, adoptó por primera vez el término de ecofeminismo para representar el potencial de las mujeres para encabezar una revolución ecológica que conlleve nuevas relaciones de género entre hombres y mujeres y una relación distinta entre los seres humanos y la naturaleza. Este ecofeminismo inicial ha evolucionado dando lugar a tendencias distintas, todas preocupadas e interesadas por el cambio de las relaciones entre las personas y el medio ambiente. Cada uno de los ecofeminismos mantiene análisis y estrategias de actuación distintos de acuerdo con la posición feminista de la que proceden. No nos detendremos aquí en la definición detallada y exhaustiva de los distintos enfoques ecofeministas ni en el debate que existe entre las distintas tendencias, pero se hace necesaria una pequeña presentación de cada una para situar el debate entre ecofeminismo(s) o feminismo ecologista, tema central de este artículo.[Photo] El ecofeminismo radical, nacido del feminismo romántico, destaca las conexiones históricas, biológicas y sociales entre la naturaleza y las mujeres y considera que la explotación y opresión de ambas es consecuencia del dominio del hombre y del orden patriarcal. Los orígenes de dicha explotación se encuentran en los inicios de la sociedad patriarcal, que se sitúa en la prehistória. Se parte de la existencia de una sociedad anterior al patriarcado que podría definirse como mayoritariamente matriarcal, en la que "lo femenino" gozaba de mayor prestigio. En dicha sociedad la biologia de la mujer (su capacidad para crear vida) y la naturaleza (entendida como la madre-tierra) eran festejadas como se puede interpretar a partir del predominio de divinidades femeninas que hacian referencia a la fertilidad y a la madre naturaleza sobre las masculinas. El patriarcado supuso la imposición de los valores masculinos y la substitución de las diosas por los dioses. La propuesta del ecofeminismo radical es la recuperación de los valores matriarcales y la implantación de la cultura femenina (en la que se recogen los conocimientos de las mujeres tradicionalmente desprestigiados, sus experiencias y sus valores), convirtiendo el rol insustituible de las mujeres en la preservación de la especie en un instrumento de poder para las mujeres y en un activismo ecológico propio. Por otra parte, el ecofeminismo liberal, basado en el feminismo de la igualdad y la teoría conservacionista de la naturaleza, considera que el deterioro ambiental es el resultado de la implantación de un modelo de desarrollo economicista que no considera sus impactos negativos sobre el medio ambiente, que no utiliza adecuadamente los recursos naturales y no cuenta con una legislación al respecto. Para las ecofeministas liberales, la explotación de las mujeres es el resultado de la situación marginal en la que se les mantiene (menos oportunidades en la educación, en el trabajo, etc...) y la conexión entre mujeres y medio ambiente no tiene una base biológica. No creen que hombres y mujeres, por ser biológicamente distintos, deban tener actitudes distintas respecto a la naturaleza. Las mujeres, al igual que los hombres, insertas en el orden patriarcal, hemos desarrollado actitudes y estrategias que a menudo no son respetuosas con el medio ambiente. Las ecofeministas que defienden esta corriente proponen reformas medioambientales en base a una mejor aplicación de la ciencia moderna acompañada de una legislación que asegure el cumpliminto de las condiciones necesarias para un desarrollo ecológicamente sostenible. Su planteamiento ecológico es fundamentalmente conservacionista. Las mujeres deben acceder al poder, a través de la igualdad de oportunidades, participando de todas las decisiones entre las que se encuentran la gestión de los recursos naturales, la preservación de un medio ambiente saludable y la defensa de la calidad de vida. Es la experiencia al actuar desde una posición marginal respecto a la toma de decisiones del poder dominante y no la maternidad, la que coloca a las mujeres en una posición privilegiada respecto a los hombres para proponer y elaborar propuestas alternativas viables respecto al medio ambiente. En este caso, el medio ambiente, al igual que la teoría de géneros, es una construcción social, lejana al concepto de la madre naturaleza y su defensa por parte de las mujeres se enmarca en la lucha contra todas las formas de opresión del sistema patriarcal. Por último, el ecofeminismo socialista considera que los problemas medioambientales son intrínsecos al patriarcado y al capitalismo que justifica la explotación de la naturalezLas primeras conexiones entre el feminismo y la ecología que dieron origen al ecofeminismo se encuentran en las utopias literarias de las feministas de los años setenta. En ellas se define una sociedad en la que las mujeres viven sin opresión, lo que implica la construcción de una sociedad ecológica, descentralizada, no jerárquica y no militarizada, con democracia interna y en la que prevalece el uso de tecnologías más respetuosas con el medio ambiente, etc... Françoise d'Eaubonne, en 1974, adoptó por primera vez el término de ecofeminismo para representar el potencial de las mujeres para encabezar una revolución ecológica que conlleve nuevas relaciones de género entre hombres y mujeres y una relación distinta entre los seres humanos y la naturaleza. Este ecofeminismo inicial ha evolucionado dando lugar a tendencias distintas, todas preocupadas e interesadas por el cambio de las relaciones entre las personas y el medio ambiente. Cada uno de los ecofeminismos mantiene análisis y estrategias de actuación distintos de acuerdo con la posición feminista de la que proceden. No nos detendremos aquí en la definición detallada y exhaustiva de los distintos enfoques ecofeministas ni en el debate que existe entre las distintas tendencias, pero se hace necesaria una pequeña presentación de cada una para situar el debate entre ecofeminismo(s) o feminismo ecologista, tema central de este artículo.[Photo] El ecofeminismo radical, nacido del feminismo romántico, destaca las conexiones históricas, biológicas y sociales entre la naturaleza y las mujeres y considera que la explotación y opresión de ambas es consecuencia del dominio del hombre y del orden patriarcal. Los orígenes de dicha explotación se encuentran en los inicios de la sociedad patriarcal, que se sitúa en la prehistória. Se parte de la existencia de una sociedad anterior al patriarcado que podría definirse como mayoritariamente matriarcal, en la que "lo femenino" gozaba de mayor prestigio. En dicha sociedad la biologia de la mujer (su capacidad para crear vida) y la naturaleza (entendida como la madre-tierra) eran festejadas como se puede interpretar a partir del predominio de divinidades femeninas que hacian referencia a la fertilidad y a la madre naturaleza sobre las masculinas. El patriarcado supuso la imposición de los valores masculinos y la substitución de las diosas por los dioses. La propuesta del ecofeminismo radical es la recuperación de los valores matriarcales y la implantación de la cultura femenina (en la que se recogen los conocimientos de las mujeres tradicionalmente desprestigiados, sus experiencias y sus valores), convirtiendo el rol insustituible de las mujeres en la preservación de la especie en un instrumento de poder para las mujeres y en un activismo ecológico propio. Por otra parte, el ecofeminismo liberal, basado en el feminismo de la igualdad y la teoría conservacionista de la naturaleza, considera que el deterioro ambiental es el resultado de la implantación de un modelo de desarrollo economicista que no considera sus impactos negativos sobre el medio ambiente, que no utiliza adecuadamente los recursos naturales y no cuenta con una legislación al respecto. Para las ecofeministas liberales, la explotación de las mujeres es el resultado de la situación marginal en la que se les mantiene (menos oportunidades en la educación, en el trabajo, etc...) y la conexión entre mujeres y medio ambiente no tiene una base biológica. No creen que hombres y mujeres, por ser biológicamente distintos, deban tener actitudes distintas respecto a la naturaleza. Las mujeres, al igual que los hombres, insertas en el orden patriarcal, hemosa mediante la técnica para facilitar el progreso, entendido principalmente como crecimiento económico. El capitalismo ha liberado a los hombres de la naturaleza, les ha proporcionado los medios para explotarla y controlarla para su beneficio valiéndose de la explotación de las mujeres al invisibilizar su participación histórica en la economía (tanto por su contribución a través del trabajo productivo como reproductivo). El capitalismo esta acabando con otros medios de producción como la agricultura de subsistencia y la artesanía, en los que hombres y mujeres participaban en condiciones de mayor igualdad; adjudicando el trabajo asalariado a los hombres y la reproducción, gratuita,devaluada e invisible, a las mujeres. Las ecofeministas socialistas proponen la construcción de una sociedad socialista que construya una nueva relación entre los géneros y una relación distinta con la naturaleza, lejos de la dominación que hace el capitalismo y que garantice una buena calidad de vida para todos y todas. El ecofeminismo europeo y americano, con sus distintas tendencias desarrolladas anteriormente, sitúa la relación mujer y medio ambiente o naturaleza (según matices) en un terreno meramente ideológico. En los paises del llamado "Tercer Mundo", entre los que se encuentra la India, las mujeres rurales pobres dependen totalmente del medio natural para asegurar su subsistencia, la de sus familias y la de sus comunidades; por ello dicha relación es parte de su realidad más inmediata y palpable y no una construcción ideológica. En este caso, la relación que estas mujeres establecen con la naturaleza sienta las bases de lo que Bina Agarwal llama "feminismo ecologista", propuesta alternativa al ecofeminismo radical de Vandana Shiva, ambas investigadoras indias sobre el tema y que a continuación pondremos en diálogo. Pero antes debemos señalar los argumentos principales del(de los) ecofeminismo(s). En primer lugar, el ecofeminismo señala que en el orden simbólico patriarcal existen conexiones importantes entre la dominación y explotación de las mujeres y de la naturaleza, aunque dicha relación se interprete de manera distinta de acuerdo con cada enfoque ecofeminista. En segundo lugar, el ecofeminismo denuncia la asociación que el patriarcado establece entre las mujeres y la naturaleza. Para ello argumenta que la biología de las mujeres, su cuerpo (característica que las capacita para gestar y crear vida) hace que estas estén en una posición de mayor proximidad a la naturaleza, lo que permite su identificación con ella. Los hombres, guiados por la razón, en oposición a la intuición femenina, pertenecen al mundo de la cultura. Por su capacidad para controlar y transformar la naturaleza, la cultura se considera superior a la naturaleza. Los binomios mujer-naturaleza y hombre-cultura y la superioridad de la cultura sobre la naturaleza en el patriarcado explican que las mujeres sean consideradas inferiores a los hombres. En tercer lugar, el ecofeminismo considera que la dominación y explotación de las mujeres y la dominación y explotación de la naturaleza tienen un orígen común, lo que situa a las mujeres en una situación privilegiada para acabar con dicha dominación. Por último, el ecofeminismo propone que el movimiento feminista y el movimiento ecologista tienen objetivos comunes (la igualdad de derechos, la abolición de jerarquías, etc...) y deberían trabajar conjuntamente en la construcción de alternativas teóricas y prácticas, como ya se ha producido anteriormente. No debemos olvidar la experiencia de las mujeres de Greenham Common que durante años se opusieron a la base militar americana con misiles nucleares con el mismo nombre en Inglaterra; las mujeres del movimiento Chipko en el Norte de India, que desde principios de los años setenta se opusieron mediante resistencia no violenta a la explotación comercial de los bosques del Himalaya o la campaña Laxmi Mukti, también en India, promovida por mujeres y que se propone conseguir el acceso de las mujeres a la propiedad de la tierra y, a la vez, la promoción de un sistema de producción agrícola más ecológico en oposición al modelo de la revolución verde predominante en el país. De hecho, Sherry B. Ortner, fue la primera feminista en analizar la supuesta proximidad de las mujeres a la naturaleza. En su obra señala que las mujeres han sido tradicionalmente asociadas con "algo" que todas las culturas infravaloran y que goza de menos estatus, etc... haciendo referencia a la naturaleza en sentido amplio. Dicha relación hace que las mujeres hayan sido, siempre y en todas las culturas, simbólicamente asociadas con la naturaleza, en oposición a los hombres que son identificados con la cultura. Este binomio ha servido para legitimar la opresión de las mujeres por parte de los hombres. A lo largo de su obra, Sherry B. Ortner, se refiere a factores biológicos, sociales y psicológicos como elementos que contribuyen a la identificación de las mujeres con la naturaleza. La autora intenta rescatar a las mujeres de su posición de inferioridad al ser identificadas con la naturaleza por parte del patriarcado y para ello las ubica en una posición intermedia entre la naturaleza y la cultura que les permite actuar como mediadoras entre ambas. De este modo, su análisis estaría en la linea del ecofeminismo radical. Cabe señalar que su obra fue muy criticada ya que consideraba como universalmente homogéneos los términos "naturaleza", "cultura", "hombre" y "mujer" y desestimaba la diversidad en la distinción entre el terreno de la cultura y el de la naturaleza que cada cultura señala. Algunas ecofeministas, acusadas al igual que Sherry B. Ortner de "esencialistas", siguen argumentando que la maternidad entendida como capacidad, hace que las mujeres tengamos una comprensión distinta y una mayor proximidad a la naturaleza. Otras autoras como Carolyn Merchant y Yniesta King, defienden que los binomios naturaleza-cultura y mujer-hombre son falsos y han sido construidos por el sistema patriarcal para mantener una jerarquía entre los sexos-géneros y entre la naturaleza y la cultura. Según Carolyn Merchant, la identificación de la naturaleza con el sexo femenino viene dada, por una parte, por la maternidad de las mujeres y la definición de la naturaleza como la madre-tierra, capaz de proveer para todos y todas y por otra, por la definición de la naturaleza como salvaje, incontrolable, amenazante, responsable de los desastres "naturales"; a menudo asociada al carácter "emocional" de las mujeres en oposición a la "racionalidad" masculina. Dicha relación justificaría el control y dominio del hombre sobre la naturaleza y sobre las mujeres. Hasta este punto hemos podido ver como el discurso ecofeminista consigue definir algunas de las conexiones conceptuales simbólicas entre la naturaleza y las mujeres que han servido para justificar la explotación de ambas por el orden patriarcal, aunque presenta algunas dificultades al intentar explicar la realidad. Para empezar, el ecofeminismo considera a las mujeres como una categoría única, sin distinción por clases, castas, razas, religiones, étnias, edades, etc...; todos ellos elementos que determinan el tipo de relaciones que las mujeres establecen con los hombres y con la naturaleza. El ecofeminismo, en especial el radical y el liberal, ignoran cualquier otra opresión que pueda afectar a las mujeres a parte de la opresión de género. Además, debemos destacar, que el(los) ecofeminismo(s), al analizar ideológicamente y no en la práctica, la dominación de la naturaleza y de las mujeres por el patriarcado desestima los efectos reales de dicho dominio sobre la vida de las mujeres. Entre otros cabe señalar la ausencia de poder y la discriminación socio-económica y cultural a la que se ven sometidas muchas mujeres por el hecho de serlo. A estas limitaciones conceptuales del(los) ecofeminismo(s), Bina Agarwal, en su artículo mencionado anteriormente y refiriéndose a la experiencia de la India, añade que el discurso ecofeminista ignora la relación real que las mujeres establecen con la naturaleza, pudiendo ser esta distinta para cada mujer y muy alejada de la interpretación que una persona ajena pueda hacer de ella. Por último, podemos acusar de esencialista a la tendencia ecofeminista que se basa en la biología de las mujeres para justificar su proximidad mayor a la naturaleza, ya que presupone la existéncia de una "esencia femenina" universal que permanece a lo largo de la Historia. Al trasladar el debate ecofeminista a los paises del "Tercer Mundo" crece la necesidad de examinar la relación que las mujeres establecen con el medio ambiente, en muchos casos entendido como su sustento, a otros niveles al márgen del ideológico. Las mujeres rurales de dichos paises mantienen una relación muy estrecha con la naturaleza; tanto como usuarias y gestoras de los recursos naturales, como productoras de alimentos y otros bienes destinados al consumo y al mercado y como administradoras y consumidoras de bienes. Esta relación varía de una mujer a otra en función de la clase social, raza, casta, religión, étnia, etc... a la que pertenecen; todos ellos factores que determinan los efectos de la degradación ambiental sobre dichas mujeres y su capacidad de respuesta. Son internacionalmente conocidas las iniciativas que distintos grupos de mujeres y/o mixtos, que cuentan con una participación alta de mujeres, han tomado en el campo de la protección ambiental y en la lucha por defender el derecho a la vida en condiciones dignas. Para las ecofeministas de dichos paises, como Vandana Shiva en India, la explotación y destrucción de la naturaleza es intrínseca al modelo de desarrollo económico industrial dominante, que ella misma define como una imposición colonial por parte del "Primer Mundo". Para dicha autora, el desarrollo basado exclusivamente en el crecimiento tecnológico y económico ha cambiado la relación del hombre con la naturaleza (entendida en la cosmología india como la madre tierra) y sitúa al hombre por encima de ella, otorgándole la capacidad para controlarla y dominarla, considerando que la naturaleza es inerte y pasiva. Según Vandana Shiva, "La ciencia que no respeta las necesidades de la naturaleza y el modelo de desarrollo que no respeta las necesidades de las personas amenaza la supervivencia" . Vandana Shiva coincide con Carolyn Merchant en que la experiencia común de opresión de las mujeres y de la naturaleza por parte del patriarcado define la conexión entre ambas, pero Shiva establece dicha conexión a nivel ideológico y material. Las mujeres rurales del "Tercer Mundo" obtienen de la naturaleza del 60 al 80% de los alimentos que necesitan para su subsistencia y la de sus familias. La destrucción de la naturaleza supone una amenaza para sus vidas y las de los suyos. A partir del estudio del movimiento Chipko, en Garwal District en el estado de Uttar Pradesh, en el norte de la India, Vandana Shiva, expresa que las mujeres del "Tercer Mundo" tienen una dependencia especial de la naturaleza y a la vez un conocimiento específico sobre ella. Este conocimiento, adquirido a través de la acumulación de experiencias y su transmisión generación trás generación de mujeres, ha sido sistemáticamente marginado por la ciencia moderna y el modelo de desarrollo dominante, ambos construcciones patriarcales que excluyen a las mujeres como expertas y a otros conocimientos (más respetuosos con la naturaleza) como parte del Conocimiento o la Ciencia. En palabras de Gail Omvedt "las mujeres del movimiento Chipko están más próximas a la naturaleza por su papel como recolectoras de pasto para el ganado, combustible y agua; mientras que los hombres a menudo emigran a la planície en búsqueda de trabajo u obtienen pequeños beneficios del "desarrollo". Este hecho contribuye a la comprensión del porqué las mujeres, más que los hombres, participan activamente en las reivindicaciones y movimientos ecológicos que luchan por liberar a la naturaleza de su explotación y a las mujeres de su posición de inferioridad. Vandana Shiva, explora las conexiones entre el desarrollo y la destrucción ambiental que diferentes activistas, organizaciones no gubernamentales y movimientos populares a lo largo de los paises del Sur también identifican y denuncian. En la India, país de donde se extraen los ejemplos específicos para este artículo, sobresalen, además del conocido movimiento Chipko, el movimiento Appiko en Kerala (de características y actividades muy parecidas a las del Chipko aunque cuenta con una participación más equilibrada de hombres y mujeres), el movimiento Narmada Bachao Andolan (movimiento popular mixto que se opone desde hace unos años a la construcción de un sistema de presas a lo largo del rio Narmada con el objetivo de convertir en tierras de regadio una parte de Gujarat, estado situado en el oeste de la India, donde supuestamente se desarrollarán grandes explotaciones de caña de azucar. Este proyecto de "desarrollo" estaría financiado en gran parte por el Banco Mundial y conlleva la abnegación de más hectáreas de bosque y tierras fértiles que las que el proyecto pretende irrigar. Además, va a ocasionar el desplazamiento, en la mayoría de los casos sin ningún tipo de compensación económica, de miles de personas, la mayoría tribales y pobres); el Anti-Terhi Movement en Uttar Pradesh (que lucha contra un proyecto de desarrollo de características similares al anterior), etc... El trabajo de Vandana Shiva ha sido criticado, entre otras, por varias investigadoras sobre el tema como Geeta Menon, Mira Burra y Bina Agarwal, todas ellas de India, que a su vez presentan interpretaciones distintas de la relación de las mujeres con la naturaleza. Vandana Shiva, a partir de su análisis de la participación de las mujeres en el movimiento Chipko, hace una extensión de su interpretación a la totalidad de las mujeres del "Tercer Mundo", colocando, de este modo, a todas las mujeres de estos países bajo la misma categoría. Al igual que muchas de las ecofeministas de Europa y Los Estados Unidos, dicha autora, no distingue entre mujeres de distintas clases sociales, castas, razas, etc... Por ello, es acusada de esencialista, ya que considera que todas las mujeres del "Tercer Mundo" tienen una relación especial con la naturaleza, hecho que las distingue de las mujeres de los países desarrollados. Por otra parte, Bina Agarwal critica su trabajo porque no analiza con detalle cómo se han producido, en la misma India, los cambios conceptuales sobre la naturaleza y sobre las mujeres ni reconoce la coexistencia de interpretaciones distintas de acuerdo a cada una de las culturas y religiones que conviven en dicho país. En cierto modo, Vandana Shiva ignora que cada cultura y/o religión llena con contenidos propios la terminología; con lo que aunque el significado de las palabras se mantenga, presentan matices distintos. Otra de sus críticas a la posición de Vandana Shiva es la atribución que dicha autora hace de la destrucción de la naturaleza y de la opresión de las mujeres al colonialismo y a la imposición de la ciencia y el desarrollo occidental, ignorando la existencia de desigualdades económicas y sociales que perpetuaron dicha destrucción y opresión con anterioridad al colonialismo. No se puede decir que la sociedad pre-colonial india era justa y ecológicamente respetuosa en su totalidad. Ante las deficiencias que presenta el(los) ecofeminismo(s) anteriormente citados y la posición de Vandana Shiva, hasta ahora interpretada como la voz ecofeminista del "Tercer Mundo", se presenta una alternativa que en palabras de Bina Agarwal se llamaría feminismo ecologista. Por tratarse de un concepto nuevo, todavía en fase de construcción y conceptualización, es el eje de un debate que surge de las críticas y propuestas de autoras de los paises del "Tercer Mundo" y que es compartido por mujeres feministas del norte y del sur con una preocupación medioambiental. El feminismo ecologista contempla que la relación de las mujeres con el medio ambiente tomará formas distintas de acuerdo a la clase social, casta, raza, etc... a la que pertenecen. Estos factores, a su vez, determinan la relación que las mujeres tenemos con la organización de la producción, la reproducción y la distribución. El feminismo ecologista, tal como Bina Agarwal lo define, reconoce que la destrucción ambiental afecta en especial a las mujeres y al conjunto de las poblaciones pobres de los países del "Tercer Mundo", pero al analizar sus mecanismos atribuye una parte de la responsabilidad a los grupos dominantes que monopolizan el poder, la propiedad y el privilegio y control de los recursos.Desde el feminismo debemos desafiar y transfornar el sistema de géneros, la división sexual del trabajo y la distribución desigual de los recursos entre los géneros. Desde el ecologismo debemos desafiar y cambiar las relaciones entre las personas y el medio ambiente, así como acabar con los procesos que permiten que una minoría se apropie de los recursos de la naturaleza , ya sean los países desarrollados o las oligarquías de los países del sur, a expensas de los/las demás. El feminismo ecologista pone su énfasis en la necesidad de luchar y transformar desde el feminismo y el ecologismo simultáneamente.

LA DULZURA FEMENINA

lunaoscura @ 05:37

Lleva bastante tiempo meditando acerca de la supuesta dulzura femenina...
Y la verdad es un tema que para mi no termina de estar claro del todo.

Bien, la palabra femenino va asociada a la dulzura, la fragilidad, el cariño...
Mi pregunta (sobre lo que medito, quiero decir) es...por supuesto que en cierta manera la sociedad patriarcla nos ha influenciado en gran medida, haciendo que una mujer no pueda ser considerada fuerte (bajo el riesgo de ser tratada como un marimacho) o considerando como casos excepcionales a las mujeres "guerreras" o valientes, aquellas que han sido capaces de equipararse al "papel" de "hombre duro".
Pero dejando de lado tradiciones, roles e influencias culturales...¿es la naturaleza de la mujer más pacíica, más "sensible" que la del hombre?

Por supuesto que el hombre posee sensibilidad, aunque coartada también por la propia configuraciónd e la sociedad patriarcal...pero ¿hasta que punto la violencia o la dulzura van relacionados con el género?

Personalmente soy seguidora de la teoría ecofeminista, que relaciona a la mujer con la Tierra de una manera especial y insinua una mayor sensibilización natural hacia el planeta por parte de las mujeres (la cual, por supuesto, estaría "contaminada" por la sociedad capitalista y patriarcal en la que vivimos).

El movimiento ecofeminista surgió de la utopía literaria de feministas de los años setenta que presentaban un mundo pacífico y equilibrado, gobernado por mujeres...

Por supuesto creo en la relación Mujer-Naturaleza, ya que las mujeres poseemos un vínculo más estrecho con la fuerza creadora por nuestro papel principal en la creación como portadoras de la nueva vida...pero de ahí a afirmar que un mundo gobernado por mujeres no habría "degenerado" ecológicamente tal y como lo ha hecho...
No creo que lass diferencias entre hombres y mujeres sean tan grandes como para eso.
De todos modos el asunto me da qué pensar...
Cierto es, y ya lo he comentado en otras ocasiones, que la "masculinización" de la mujer es la que ha hecho que un mundo diseñado por y para hombres nos vaya concediendo pequeñas igualdades, pero como mujeres adaptadas a este tipo de mundo...pero ¿que hubiera ocurrido si esta sociedad patriarcal capitalista no hubiera llegado a configurarse tal y como es?...Conoceríamos la civilización tal y como es hoy en día (o una civilización aproximada) si el matriarcado hubiera perdurado hasta nuestros días?
¿Es la mujer más dulce, cariñosa, pacífica, sensible, etc...port naturaleza o simplemente por el rol que se le ha inculcado?

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